sábado, 7 de septiembre de 2013

¿Por qué te quejas en estados y blogs?

¿Por qué te quejas en estados y blogs?

Cómo expresarme para que comprendáis...

La gente cuenta sus mierdas a sus amigos/as, a sus padres, a su pareja, hacen los problemas más ligeros compartiéndolos.

Comprended, en primer lugar, que no es difícil entenderme si se me conoce y si se hace el mínimo esfuerzo por razonar los por qués.

Para aquel o aquella que no me conozca en persona, expondré un par de realidades propias.

Comprended que yo no tengo una pareja y en el fondo... en el fondo nada, porque ni siquiera estoy seguro de si la quiero o la necesito realmente.

Comprended también que no tengo un "mejor amigo". Entended que no me gusta cansar a otro persona con mis mierdas, las cargas son mías, los quebraderos de cabeza son míos y no me siento cómodo apoyando parte del peso en alguien que no tiene culpa ninguna de ello. De hecho es más simple decir que ni siquiera me gusta mucho la gente, perdí la confianza en parejas o amigos hace mucho tiempo.

Por eso escribo para el que lo quiera leer. Porque no cargo nada a nadie, solo expongo para el que lo quiera ver. Dado que si lo cuentas a un amigo o pareja, terminará siendo público, me da igual hacerlo público yo directamente.

Toda persona necesita una vía de escape, una válvula de presión. O depresión.

Yo siempre he sido muy independiente (y algo asocial) y supongo que por ello me cuesta apoyarme o molestar a otra persona con movidas que no son las suyas. Por eso escribo, esa es mi puta válvula de presión, lo que me mantiene cuerdo. De momento.

jueves, 29 de agosto de 2013

So I'm not the only one

Es extenuante a nivel emocional hacer vida varios días en un hospital, más si como yo, tienes recuerdos muy jodidos que deciden darse una vuelta por tu cabeza.

Mal de muchos consuelo de tontos, dice el refrán, pero a veces ayuda simplemente pensarlo,

So I'm not the only one...

Cualquier puta cosa que tenga que ver con médicos, me termina desmoronando si me expongo a ello. Mezclado con el no dormir durante días, sentimientos que tenías controlados, toman el poder y asistes impasible a la pérdida de tu autocontrol.
Y en la cima de la montaña que forman los cadáveres de mil autoexcusas, sonriendo, esos momentos te miran fijamente y te susurran...

"Aún la quieres".

Lo peor es que tienen razón.

Y qué absurdo parece tu mundo en ese momento...
Estos años solo te parecen una farsa, una fina sábana opaca con la que has arropado lo que de verdad sientes.

Ocultándolo, encerrándolo, porque sabes bien que es más grande que tú y que no puedes destruirlo.

Un titán, bajo un océano de autoafirmaciones, repetidas mil veces y hechas en post de convencerte de que ya no es lo que sientes, que ya no te domina, que lo has enterrado finalmente.

Poderosa farsa que llega a convertirte en un mentiroso que se cuenta sus propias mentiras, para no morir asfixiado por ese peso en su pecho.

Y de nuevo te escudas del asedio incansable en esa estúpida frase...

So I'm not the only one...

No soy el único, no soy el único, no soy el único que siente esto.

Y tu cabeza, siempre poeta, juega con tus propias palabras y se mofa con voz grave,

"Pero ella si era la única"...
Al igual que Sherlock Holmes, Ella es tu Irene Adler, Ella es "La Mujer".

Es un problema cuando el corazón y la mente no están de acuerdo, el corazón te dice que te lances y el cerebro te dice de forma racional que no te conviene...
O eso es lo que dicen.

Mi problema es que ambos están de acuerdo, en que ella, es Ella y en que la quieres.

Pero claro, la parte racional te expone los motivos por los que ya no volverás a verla y es tan convincente...
Te das cuenta que ni siquiera en estos años la vida ha ofrecido la fortuita oportunidad de verla, sin buscarlo, solo por sorpresa. (Aún sabiendo que habéis estado a escasos metros más de una vez, pero de ésto te enteras tarde... benditas redes sociales)

En fin, que tu no eres para ella y ella no es para ti.

¿Y qué te queda?

Seguir solo, a la espera de nada.

Diciéndoles a los demás que no hay ninguna que te llame la atención, teniendo enamoramientos fugaces o engañándote a ti mismo con que una alta dosis de cariño es amor.

Que tesitura más simple, hacer caso al cerebro o al corazón...
Ambos han decidido dejarte claro que están de acuerdo.
De acuerdo en que eres un gilipollas, que finge no creer en el amor, porque sabe que nunca estará con quien quiere estar.

A veces lo afirmas de forma tan tajante frente a otros, que el que te conoce, se da cuenta que no tratas de llevarles la contraria o de convencerles de tu opinión... sino que solo tratas de convencerte a ti mismo.

Que no existe, que no está ahí.

Por que si algo no existe... no puede dañarte ¿No?

Así que vuelves de nuevo a ese pensamiento, pero esta vez de forma interrogativa...

"So, Am I the only one? Right?"

Por suerte, los que me conocéis, habéis afirmado que soy un cabrón con pintas, y siempre me queda el escribir y el humor para desahogarme.

Porque necesitas desahogarte de estas mierdas. Ya sea escribir mientras lloras ríos, meterte en la ducha y disimular frente a ti mismo que lloras, meterte en la piscina y gritar, bajo el agua, de forma discreta, sin molestar a nadie.

Porque uno comparte estas mierdas aquí... para no ir a contar todo el rollo por ahí... porque ¿a quién se lo vas a contar?

De todos modos, siempre llego a la misma conclusión, ¿La conocería acaso si nos encontrásemos? ¿será la misma? ¿Acaso soy yo el mismo?

Perdonadme este pequeño regreso al pasado (que es la entrada tras entrada de éste blog)... Que para mí, en el fondo, esto siempre fue el presente.

"Mira que hay tontos enamorados en este mundo..."

sábado, 20 de julio de 2013

:)

Hacía seis meses que no escribía en este blog...


Pero hoy al hacer limpieza y encontré una tira de vaquero elástico, roto de los bajos de un pantalón suyo hace años... 


Y pensar, "si es que los llevaba muy anchos y largos y le arrastraban... a veces ni se le veían los pies"... Y que salten a tu cabeza cientos de escenas en que la recuerdas con ese pantalón. 

Y nunca le dijiste que te gustaba cómo le quedaba, el culito que le hacía, lo bien que le sentaba a si figura larguirucha... 

Si hubiese querido recordarlo, me habría costado.
A veces hace más una canción, un olor o un simple trocillo de tela... que horas de intentar recordar.

Que por cierto la música que me la recuerda es T.E.R.R.I.B.L.E.

viernes, 18 de enero de 2013

Recuerdos


Es interesante analizar como alguien que paseaba por tu mente a cada minuto, ya no lo hace, ni siquiera le dedicas un rato diario, ni semanal.

A pesar de haber sido quien fue. 

De cuando en cuando aparece y, dependiendo del momento, sonríes o te entristeces.

Y aunque su imagen te aboca a una emoción concreta, no siempre la misma, eres más que consciente del hecho de que no son igual de intensas.

¿Cómo puede ser que alguien que no dejaba tu cabeza haya pasado a ser un recuerdo esporádico?

Me asombra el tiempo... como puede transformar algo que lo fue todo, en nada. 
Un recuerdo, como quien recuerda algún viejo amigo de la escuela que no volvió a ver más.

Una nada, oscura y ya fría, que se va borrando poco a poco.
Su cara se va volviendo borrosa, su risa se pierde entre nuevas voces.

Los versos que le dedicaste se emborronan y se olvidan, pasando de ser palabras a ser solo manchas de tinta en algún viejo cuaderno.

Aún así, aún resiste y no termina de desaparecer.
Interesante la forma en que los recuerdos de un viejo amor llegan a enraizar en la memoria.
Que mientras olvidas a cientos de personas... Aún perdura ella.

Y no se confundan, que no es amor lo que en estos párrafos expreso... viene a ser más bien la exposición de una duda que ronda mi cabeza, el compartir con vosotros/as un misterio al que no paro de dar vueltas...

No es más que un ensayo, solo es eso.

No hay ya amor en mis palabras.
Quizá nostalgia en algún momento, no lo niego, pero no de la persona, sino de los momentos.