domingo, 3 de noviembre de 2019

El amor de tu vida


Vivimos esperando que nos llegue el amor de nuestra vida...

Vivo esperando al amor de mi vida.
Pero... ¿y si ya ha llegado?

Y si ya ha pasado y no me he dado cuenta?

o ¿si ya pasó y fue, la única persona que quise, mi amor verdadero?
Y si ella fue el amor de mi vida y ya lo he vivido....
¿Ya no me espera nadie ahí afuera?
¿Nadie va a hacer que me emocione de nuevo?

¿Qué puedo esperar de nadie ya?

Cuando pienso en encontrar a alguien, lo pienso de un modo totalmente pragmático.

Alguien con quien compartir unos hijos, una vida, pero ya no espero encontrar un elemento emocional que pueda moverme por dentro.

Y , como siempre, en mis momentos de divagar por el mundo insondable de los pensamientos, me pregunto si eso ha sido todo.

Me pregunto si habrá alguien para mí.
Y habrá algo esperándome más allá de lo ya vivido.

Me pregunto si el resto de las personas que veo por la calle, en el metro, en el trabajo... ¿Pensarán en cosas así?
Es uno de esos pensamientos recurrentes que no comparto con nadie.
Bueno, ya no hay nadie con quien compartirlos.

Llevo 2 años sin hacer nada más que un viaje casa-trabajo...

Ya no hay amigos y mucho menos amor en el horizonte.

He decidido que soy un helecho.