Es extenuante a nivel emocional hacer vida varios días en un hospital, más si como yo, tienes recuerdos muy jodidos que deciden darse una vuelta por tu cabeza.
Mal de muchos consuelo de tontos, dice el refrán, pero a veces ayuda simplemente pensarlo,
So I'm not the only one...
Cualquier puta cosa que tenga que ver con médicos, me termina desmoronando si me expongo a ello. Mezclado con el no dormir durante días, sentimientos que tenías controlados, toman el poder y asistes impasible a la pérdida de tu autocontrol.
Y en la cima de la montaña que forman los cadáveres de mil autoexcusas, sonriendo, esos momentos te miran fijamente y te susurran...
"Aún la quieres".
Lo peor es que tienen razón.
Y qué absurdo parece tu mundo en ese momento...
Estos años solo te parecen una farsa, una fina sábana opaca con la que has arropado lo que de verdad sientes.
Ocultándolo, encerrándolo, porque sabes bien que es más grande que tú y que no puedes destruirlo.
Un titán, bajo un océano de autoafirmaciones, repetidas mil veces y hechas en post de convencerte de que ya no es lo que sientes, que ya no te domina, que lo has enterrado finalmente.
Poderosa farsa que llega a convertirte en un mentiroso que se cuenta sus propias mentiras, para no morir asfixiado por ese peso en su pecho.
Y de nuevo te escudas del asedio incansable en esa estúpida frase...
So I'm not the only one...
No soy el único, no soy el único, no soy el único que siente esto.
Y tu cabeza, siempre poeta, juega con tus propias palabras y se mofa con voz grave,
"Pero ella si era la única"...
Al igual que Sherlock Holmes, Ella es tu Irene Adler, Ella es "La Mujer".
Es un problema cuando el corazón y la mente no están de acuerdo, el corazón te dice que te lances y el cerebro te dice de forma racional que no te conviene...
O eso es lo que dicen.
Mi problema es que ambos están de acuerdo, en que ella, es Ella y en que la quieres.
Pero claro, la parte racional te expone los motivos por los que ya no volverás a verla y es tan convincente...
Te das cuenta que ni siquiera en estos años la vida ha ofrecido la fortuita oportunidad de verla, sin buscarlo, solo por sorpresa. (Aún sabiendo que habéis estado a escasos metros más de una vez, pero de ésto te enteras tarde... benditas redes sociales)
En fin, que tu no eres para ella y ella no es para ti.
¿Y qué te queda?
Seguir solo, a la espera de nada.
Diciéndoles a los demás que no hay ninguna que te llame la atención, teniendo enamoramientos fugaces o engañándote a ti mismo con que una alta dosis de cariño es amor.
Que tesitura más simple, hacer caso al cerebro o al corazón...
Ambos han decidido dejarte claro que están de acuerdo.
De acuerdo en que eres un gilipollas, que finge no creer en el amor, porque sabe que nunca estará con quien quiere estar.
A veces lo afirmas de forma tan tajante frente a otros, que el que te conoce, se da cuenta que no tratas de llevarles la contraria o de convencerles de tu opinión... sino que solo tratas de convencerte a ti mismo.
Que no existe, que no está ahí.
Por que si algo no existe... no puede dañarte ¿No?
Así que vuelves de nuevo a ese pensamiento, pero esta vez de forma interrogativa...
"So, Am I the only one? Right?"
Por suerte, los que me conocéis, habéis afirmado que soy un cabrón con pintas, y siempre me queda el escribir y el humor para desahogarme.
Porque necesitas desahogarte de estas mierdas. Ya sea escribir mientras lloras ríos, meterte en la ducha y disimular frente a ti mismo que lloras, meterte en la piscina y gritar, bajo el agua, de forma discreta, sin molestar a nadie.
Porque uno comparte estas mierdas aquí... para no ir a contar todo el rollo por ahí... porque ¿a quién se lo vas a contar?
De todos modos, siempre llego a la misma conclusión, ¿La conocería acaso si nos encontrásemos? ¿será la misma? ¿Acaso soy yo el mismo?
Perdonadme este pequeño regreso al pasado (que es la entrada tras entrada de éste blog)... Que para mí, en el fondo, esto siempre fue el presente.
"Mira que hay tontos enamorados en este mundo..."
