A pesar de haber sido quien fue.
De cuando en cuando aparece y, dependiendo del momento, sonríes o te entristeces.
Y aunque su imagen te aboca a una emoción concreta, no siempre la misma, eres más que consciente del hecho de que no son igual de intensas.
¿Cómo puede ser que alguien que no dejaba tu cabeza haya pasado a ser un recuerdo esporádico?
Me asombra el tiempo... como puede transformar algo que lo fue todo, en nada.
Un recuerdo, como quien recuerda algún viejo amigo de la escuela que no volvió a ver más.
Una nada, oscura y ya fría, que se va borrando poco a poco.
Su cara se va volviendo borrosa, su risa se pierde entre nuevas voces.
Los versos que le dedicaste se emborronan y se olvidan, pasando de ser palabras a ser solo manchas de tinta en algún viejo cuaderno.
Aún así, aún resiste y no termina de desaparecer.
Interesante la forma en que los recuerdos de un viejo amor llegan a enraizar en la memoria.
Que mientras olvidas a cientos de personas... Aún perdura ella.
Y no se confundan, que no es amor lo que en estos párrafos expreso... viene a ser más bien la exposición de una duda que ronda mi cabeza, el compartir con vosotros/as un misterio al que no paro de dar vueltas...
No es más que un ensayo, solo es eso.
No es más que un ensayo, solo es eso.
No hay ya amor en mis palabras.
Quizá nostalgia en algún momento, no lo niego, pero no de la persona, sino de los momentos.