Cuando las lágrimas anidan
en la comisura de su boca,
Mi mente se empieza a aislar
La imaginación se desboca.
Sueño con mujeres imposibles.
Sueño sueños invisibles.
Intangibles.
Sueño rizos rojos, sueño su piel.
Sueño trozos de papel.
Letras borradas con agua y sal.
Letras de grafito y mar.
Agua del mar de sus ojos.
de profundo azul, se tornaron rojos.
Palabras hechas trozos,
Susurros, entre sollozos.
Quise verla a ella en ti,
y no pude admitir
que no había nada aquí
y sin quererlo, me mentí.
Me había perdido a mí mismo
cayendo de lleno, sólo en el abismo.
Buscando a oscuras,
sintiendo que ha terminado
Apagada la luz de mi camino,
tratando de ver con las manos.
Pensé que serías la medicina,
que curaría mis males,
y sólo fuiste una amiga,
con vacíos momentos carnales.
Esperaba de ti una luz deslumbrante,
Pero sólo encontré una delgada cerilla
Una tenue luz, lejana, titilante.
Una tabla en el mar y no la orilla.
Creí demasiado en que podrías salvarme,
Puse en otra persona el peso de curarme.
Y hoy siento de corazón tener que alejarme,
pero tengo claro que no puedo ser tu lastre.
Mi intención no era hacerte sufrir,
Sólo tratar de seguir hacia delante.
Siento lo que te estoy haciendo sentir.
Pero entiende, por favor, que es mejor así.
Que sigo enamorado de alguien que no existe...
Y no es justo para ti.
No sabría cómo hacer, para hacerte feliz.
Que yo sigo enamorado de ella
Aunque sea la que me ha partido
Que sigue siendo mi estrella
la que me guía en éste camino.
Marcho, para dejarte a solas.
Seco tus lágrimas,
que se han convertido en olas.
Y marcho, Con pocas maletas.
espero que cuides las macetas.
Te dejo sola, sentada en la cama.
y quizá algún día,
se encuentren de nuevo nuestras almas.
Como dos extraños con recuerdos.
Quizá más maduros y más cuerdos.
Entiende que no te dejo para estar con ella.
Ella no existe, y me pregunto si ha existido.
pero en mi mente se presenta una imagen, eterna.
Siento una llama que no se ha ido, no se ha extinguido.
Pero por mucho que acerquemos nuestras almas,
Nunca serán una, ni se sentirán completas.
Espero que con el tiempo, encuentres la calma.
Que seas feliz, sonrías y consigas tus metas.
Desde el otro lado de la puerta,
escucho el dolor sordo de tu pecho.
Siento de corazón lo que he hecho.
Pero no hay futuro si me quedo.
Ni siquiera he sido capaz de darte un último beso.
Espero que algún día entiendas el motivo.
Y comprendas que me sentía cautivo.
bajo las escaleras y estoy ya en la calle...
la lluvia empapa mis gafas, y hacen que mil colores estallen
Demasiado triste para llorar
Demasiado derrotado para hablar.
Un adiós necesario, frío y cruel
Un adiós triste,
tan triste como un adiós puede llegar a ser
cuando las cosas terminan,
La mente se vuelve loca.
Y cuando las lágrimas anidan
en la comisura de su boca,
viernes, 8 de octubre de 2021
Cuando las lágrimas anidan en la comisura de su boca
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