viernes, 16 de marzo de 2012

En algún tren...

Estaba el otro día en el tren
(hace dos semanas, pero para mi todo el pasado es el otro día)
y cogí el móvil para mandar un Te Quiero vía nosecuantos megas sms
y me puse melancólico y pensé
que son ya más de mil versos
Y había perdido el ridículo hacía ya muchos días.
El otro día para ser exacto.
Cuando antes, cuando entonces... y ya como que uno se deja llevar.
el caso es que el sms que ya iba ocupando 5 se me quedaba pequeño y no llevaba nada de papel.
Empecé a escribir en los bordes de un periódico,
me sumergí en ello...
Me pasé de estación y aún no había terminado.
estuve parado como 10 minutos
y solo volví al mundo al apagarse las luces del vagón...
Que han sido más de mil versos
Que hablar frente a frente se me da bien,
pero lo mio es escribir.

Tal vez debí nacer mudo para ir con una libreta al cuello
como en esas películas cómicas viejas...
Que lo mio no es expresarme con claridad
porque cuando hablo veo la cara que cambia según voy hablando...
y mi mensaje acaba siendo lo que quieren escuchar
y no lo que quiero decir.

El problema es que me gusta ser escuchado y no solamente ser oído.
Pero cada día hay más ojos que me leen y menos oídos que me escuchan.
mi forma de ser no va con la gente.
y la gente que me conocía ya, no sabe con quien hablan cuando me miran.
Que no soy yo.
Que nunca lo he sido.
Y me doy cuenta que solo me arriesgo a expresar lo que quiero (y a su consiguiente cagada) con una persona.
Pero yo antes no era así.
Yo antes no era.
Antes hablaba y casi no pensaba.
Ahora pienso y o hablo.
Me he vuelto algo más callado.
Me he convertido en un observador.
Unos ojos sin boca.
Alguien que no opina por no ofender.
Alguien fácilmente ignorable.
Y ya me voy por las ramas...
lo que quiero decir es que al volver pensando y repasando ese periódico de versos desordenados
me encontré con alguien que conocía, pero que no sabía quien era.
Aunque él me recordaba perfectamente.
Y hoy en día soy totalmente lo contrario.
Para la mayoría solo soy unas letras en esta página.
Posiblemente nunca veáis mi cara, sepáis cómo llevo el pelo
o como saben mis abrazos.
Si, los abrazos se saborean.
No solo se sienten.
Sólo unas letras en un blog entre miles de millones...

No me lo explico, como no puedo hablar pero si escribir, como no recuerdo pero me recuerdan...
y cómo he llegado a escribir tantos versos si ya no me pasa nada interesante...
Os preguntareis porque hablo de versos tanto y suelto esto en prosa...
Pues porque los versos se quedaron en el periódico...
en algún tren, hacia algún sitio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario