La vida es como una partida de póker.
La pasas con cartas que vienen y van.
Cartas altas, bajas, figuras y ases...
Rojas o negras, cuatro palos que se mezclan...
cada día levantamos una carta despacio... tapada al levantarnos, de canto al mediodía y destapada al irnos a dormir.
Y es cuando reflexionamos sobre lo que nos ha tocado... el palo, la textura, el color y lo útil o no de su valor.
Pasamos la vida entre parejas, tríos, dobles parejas, full y escaleras...
Y entre mano y mano intento encontrar un lugar donde esconderme de forma que las cartas no me encuentren, hago descartes y corto la baraja, pero ni por esas...
Barajo e intento adivinar la carta que viene ahora.
Pero nunca conseguí acertar.
Y ya rendido, sigo jugando partidas.
Con demasiadas cartas en esta mano...
Esperando como no... que llegue un As.
No hay comentarios:
Publicar un comentario