Soñé con nuestro hijo, el que jamás tendremos.
Hoy, el maravilloso Facebook te ha lanzado a mi cara, después de años, ha decidido que por algún motivo nos conocemos.
Hoy, también leí en un comentario en algún video lacrimógeno que amor solo hay uno.
Hoy quería haberte dicho que conseguí la casa que jamás creíste que podríamos tener.
La casa con la que soñaba que decorábamos juntos.
Tengo los planos de la habitación... tal y como la pensé para nosotros.
Tiene parcela, y piscina, como te prometí que habría.
He plantado varios árboles... y será una casa maravillosa.
Será algo que no verás nunca.
Me ha saltado una foto estupenda, en la que besas a un tipo.
Son ya muchos años los que veo al tipo en tus fotos, supongo que todo irá bien.
Como siempre, escribo aquí, no quiero tampoco volver a hablar contigo ni volver a saber más.
No quiero volver a escuchar tu voz, ni volverte a oler.
No quiero derretirme de nuevo al oír tu risa...
Y por algún motivo mi cuerpo aún se estremece al pensar en ti.
Empecé a hiperventilar al saltarme tu perfil en pantalla...
Que tontería no?
Mi cabeza te tiene un terrible asco... Y mi cuerpo sigue pensando que eres la mejor puta droga que existe.
Y nada, que escribo ésto porque no tengo cojones a mandarte un privado.
Por que creo que me podría dar un infarto si veo que lo has leído... y si ya respondes... no sé... quizá hasta me dé diarrea.
Son las 2 de la mañana y yo aquí... como un subnormal, perdiendo el tiempo pensando en alguien que ni me piensa ni me recordará.
No hay comentarios:
Publicar un comentario